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Salud bucal del adulto mayor

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La expectativa de vida de los chilenos es cada vez mayor y eso nos ha llevado a tener una población con altos índices de adultos mayores, los que son activos, con gran vida social y sobretodo ganas de disfrutar esta etapa de la vida de la mejor forma.

Hace algunos años era poco frecuente ver las actividades que hoy realizan: clases de baile entretenido, paseos para grupos de la tercera edad, y hasta la realización de matrimonios de parejas de edad avanzada. Y como eso ha cambiado, hoy tener una buena y sana sonrisa, es una preocupación más de este grupo.

Para lo anterior, en esta etapa de la vida se requieren cuidados especiales para conservar en buen estado las piezas dentales y la salud de la cavidad bucal en general. Como explica la doctora María Julieta Belmar, Odontóloga del Hospital Militar de Santiago: “Con el paso del tiempo, como todo órgano, la dentadura se va deteriorando y como la expectativa de vida ha aumentado, los dientes que antes tenían que durar hasta los 60 años ahora duran hasta los 80 por lo que requieren mayor cuidado”.
La salud oral del adulto mayor está determinada por diversos factores, tanto propios como ambientales, y es un útil indicador de los cuidados odontológicos recibidos por el paciente durante toda su vida. Las enfermedades más comunes en esta etapa de la vida son las caries y las periodontales (de las encías) y si no son tratadas a tiempo provocan dolor y dificultad para alimentarse. La pérdida de los dientes, por su parte, afectará la apariencia y las funciones de la boca como hablar, sonreír, respirar, degustar, masticar y tragar, entre otras.

Pese a que paulatinamente se ha experimentado un positivo cambio respecto a la importancia de las terapias preventivas y la conservación de los dientes, la ausencia parcial o total de éstos en pacientes adultos mayores, es aún una condición común para gran parte de la población en esta etapa de la vida. Lo positivo es que los “nuevos adultos mayores” llegan con una dentadura cada vez mejor. Así lo confirma el Doctor Mario Dávila, Jefe de Maxilofacial del HMS: “Hoy se da mucho la prevención y el cuidado de la salud dental, esto hace que se llegue con una mejor dentadura a la vejez”.

La atención primaria en el paciente adulto mayor, debe tener un enfoque esencialmente preventivo y estar orientada hacia la instrucción tanto del paciente como del personal o familiar que se encuentre a cargo de su cuidado. La educación deberá incluir las diferentes medidas para el control de la placa bacteriana, el cuidado y correcto uso de las prótesis dentales, utilización de flúor en la prevención de caries, control de afecciones de la articulación temporomandibular y detección precoz de cáncer orofacial.

¿CUANDO IR AL ODONTÓLOGO?

Es fundamental tener un control anual como mínimo en todos los pacientes adultos mayores. Pero en caso de pacientes portadores de cualquier elemento protésico, se hace necesario un control periódico de al menos dos o tres veces por año, para evaluar el funcionamiento y estado de las prótesis, detectar pérdidas óseas, compensarlas y evaluar la articulación temporomandibular.

Además, el paciente debe concurrir al odontólogo si nota la aparición de alguna sintomatología inusual, o de algún cambio en la apariencia de su boca o bien si se aprecia alguno de los siguientes hallazgos:

* Sospecha de caries (dolor dental espontáneo o al alimentarse, aumento de sensibilidad con los cambios de temperatura, cambios de coloración en los dientes, aparición de cavidades)
* Encías rojas, dolorosas o con tendencia a sangrar.
* Halitosis (mal aliento)
* Movilidad o desplazamiento de los dientes.
* Aparición de abscesos, herpes labial recurrente y aftas en las mucosas.
* Alteración de la oclusión (mordida)
* Sangrado de mucosas espontáneamente o frente a estímulos considerados normales como el cepillado o la alimentación.
* Exposición de la raíz del diente.
* Aparición de nódulos, manchas, lesiones blancas o ulceradas en las mucosas.
* Aparición de lesiones producidas por las prótesis.
* Disfagia (Dificultad para tragar)
* Pérdida de la simetría facial.
* Dolor y tensión muscular en cabeza, cuello y hombros.
* Previo a cirugías invasivas, para descartar focos sépticos.

Recomendaciones para conservar una dentadura saludable:

- Cepillado, idealmente 4 veces al día (después del desayuno, el almuerzo, la once y antes de acostarse) y como mínimo después de cada comida.
- Cepillos dentales de mango ancho y cerdas suaves.
- Utilización diaria de pasta dental fluorada
- Utilización diaria, si es posible, de enjuague bucal alternando 3 semanas con clorhexidina y luego 3 sin este compuesto
- De acuerdo a las capacidades y necesidades del paciente indicar aditamentos especiales como seda dental, cepillos interdentales y eventualmente.
- En pacientes portadores de prótesis removible, se recomienda la limpieza de las prótesis con ultrasonido y pulido de la superficie cada seis meses a cargo del odontólogo, y su mantención por parte del paciente a través de lavado con agua y jabón al menos tres veces por día, además de una desinfección semanal con productos especiales para ello, o bien mediante una solución de agua con cloro (10 gotas de cloro en un vaso con agua, durante 10 minutos). Si el paciente es desdentado total, debe realizar una delicada limpieza de la encía que cubre el reborde alveolar al menos después de cada comida, con un cepillo suave o una gasa, ésta última idealmente embebida en clorhexidina.